miércoles, 7 de agosto de 2013
domingo, 28 de julio de 2013
Las 25 consideraciones antes de conjeturar un tema natal dado por la tradición.
LAS 25 CONSIDERACIONES
Acerca de las cosas necesarias para juzgar cualquier nacimiento, ya sea de hombre o de mujer.
1- Que hay que hacer es conocer el animodar, y verificado por accidentes esto es, verificar cuál fue verdaderamente el ascendente en el momento del nacimiento; sin este conocimiento todo nuestro juicio puede ser falso.
2-, Una vez conocida la figura, es saber quién fue el hyles, es decir, quién da la vida.
3-, Quién es el alcocoden o quién da los años. Que según Alquibitius es aquel que mira al hyles.
4-, Quién es el almuten, que es aquel que tiene más fuerza en los cinco lugares de la vida.
5-,Quién es el señor del espiritu, éste tiene poder dónde se encuentren Mercurio, la Luna y Asc.
6-, Hay que conocer todos los lugares dónde se encuentren las infortunas y los lugares que cortan (con sus rayos), porque ahí está la mayor fuerza de la natividad.
7-, Hay que conocer las partes o lugares que afectan a la natividad, las cuales, por lo general, son: la parte fortuna, la parte celati, la de los cinco planetas y la de las doce casas.
8-, Corresponde saber la posición de los 5 hyles, los cuales son: el Sol, la Luna, la parte fortuna, el ascendente y la conjunción y oposición precedente.
9-, Es necesario saber en qué signo está la Luna, si es frío o húmedo, caliente o seco. Y también qué aspecto tiene la Luna en relación con los otros planetas y viceversa, porque de esta naturaleza será el nacido y es necesario ayudarse de la calidad del signo ascendente (ecuación humoral).
10-, Saber quién es el Almuten de los 5 hyles, porque, según sea, así será el que nazca.( para calcular la ecuación humoral)
11-, Conocer los grados de latitud del almuten ( de los 5 hilej) y de los otros planetas, porque por la latitud del planeta, ya sea mayor o menor, se sabe si el nacido será grueso o fuerte. Si los planetas Marte o Saturno no tienen latitud influyen y si la tienen no influyen tanto.
12-, Es importante saber si la Luna está en un signo que posee muchas ascensiones o, por el contrario, si posee pocas, porque de ahí se determina el tamaño del cuerpo del nacido. O si la Luna se encuentra en un signo humano o, por el contrario, en un signo que posea otras cualidades, esto determina la belleza o no del cuerpo del nacido.
13-, Hay que observar si los tres planetas superiores son occidentales respecto al Sol, es decir, que salgan después del Sol, porque si esto es así son más débiles y no influyen sobre el nacido.
14-, Hay que ver si los planetas están encima o debajo de la Tierra, en el primer caso son más fuertes y en el segundo más débiles. Esto se debe aplicar a los planetas diurnos, que son masculinos, es decir, Saturno, Júpiter y el Sol.
15-, Hay que saber en qué lugar zodiacal están los planetas, si es casa de su exaltación o, por el contrario, de su caída. Y también la dignidad que tienen los planetas en la casa en que se encuentran, si están en signos móviles, fijos, comunes, en ángulos, en sucesivos o en cadentes.
16-, Hay que conocer la latitud de la Luna, en el caso de que tenga latitud significa que el nacido será inestable y basico, y en el caso de que no la tenga significa que será sutil e inteligente. Si la Luna está unida a la Cola del Dragón entonces no tiene latitud.
17-, Hay que saber en qué aspectos y rayos se miran los planetas entre sí (construir el espejo).
18-, También observan la cantidad de planetas que miran a la Luna, porque si pocos o ningún planeta la miran significa que el nacido será perezoso.
19-, Observan el atacir, que consiste en dar a cada grado un año. Y en este caso, si el hyles llega a la fortuna se producirá bonanza para el nacido y si llega a la infortuna le acarreará grandes males.
20-, Hay que saber cuánto dura la significación de los planetas y esto se sabe por la alfiridaria.
21-, Hay que conocer el aspecto del alcocoden para saber si hay que añadir o restar más años.
22-, Observando los señores de la triplicidad, hay que conocer el lugar del hylej, la fortaleza de estos señores y saber si están situados en ángulo o en casa, porque de aquí inferimos la hacienda y riqueza del nacido, en la que influye el tiempo de gobierno de estos señores.
23-, Hay que conocer en qué planeta o signo está la parte fortuna.
24-, hay que observar la casa décima en la figura y advertir dónde están las estrellas benéficas, si alguna de ellas está unida a algún planeta o a alguna infortuna.
25., hay que conocer los señores de la triplicidad de las doce casas porque, según afirman, conociendo este único dato se puede juzgar la calidad del destino en un nacimiento.
Este es el procedimiento dado por los clásicos por el cual minimamente garantizamos que la luz inmersa en el aire existente en la naturaleza, corresponde con el cuerpo que la contiene y permitirá conjeturar sus tiempos y como consecuencia su desarrollo en los tres planos.
Un saludo
martes, 16 de julio de 2013
¿QUÉ HAY DETRÁS DE LAS MALAS NOTAS? PAUTAS PARA PADRES
Esta es la pregunta que deberían hacerse los padres ante la llegada de sus hijos con suspensos, si no se la han planteado todavía este es buen momento ya que han pasado varias semanas y todavía se está a tiempo de conocer la causas y poner soluciones.
Es normal que en los primeros momentos los padres se enfaden y les cueste controlar esa rabia y esas emociones negativas. A algunos les pillará de sorpresa porque los menores les han engañado a lo largo del curso y otros confirmarán sus temores ya que han ido suspendiendo evaluación tras evaluación.
Por eso el primer paso ante la comunicación de las malas notas es normalizar la situación, esto es, ser conscientes de que tenemos emociones negativas y tenemos que gestionarlas de manera que no empeoren la situación. Esto no quiere decir que le vayamos a dar una palmadita al niño en la espalda y le dediquemos la mejor de nuestras sonrisas pero culpabilizar, amenazar con castigos que no cumpliremos y dar gritos no son estrategias eficaces para conseguir nuestro objetivo que es que el menor apruebe en septiembre. Por el contrario el menor se pondrá a la defensiva se inventará mil y una excusas o responderá de manera agresiva. Entonces ¿que pueden hacer los padres?: respirar profundamente, si es preciso salir de la habitación donde nos encontremos y volver cuando estemos más tranquilos, aplazar la conversación diciéndole que va a haber consecuencias pero que ahora no es el momento, se van a pensar conjuntamente entre los padres y se las comunicaremos.
Está claro que ante unos malos resultados académicos tiene que haber consecuencias pero de nada sirve poner un castigo (que será siempre desproporcionado) en un momento de cólera ya que las emociones no nos dejan pensar con claridad e inteligencia. Es más efectivo pensar en poner unas consecuencias coherentes, que podamos cumplir y que aumenten las probabilidades de lo que queremos y es que el niño estudie y apruebe.
El segundo paso se dará cuando estemos relajados. Habrá que buscar un momento en el que padres e hijo puedan hablar de manera sosegada eligiendo un lugar sin ruidos ni distracciones y sobre todo con tiempo disponible para poder charlar. Todos estos aspectos facilitan la comunicación.
En tercer lugar preguntarle que ha pasado, por qué ha tenido tantos suspensos, dejarle que se explique… Los menores valoran mucho que sus padres se interesen por lo que les ocurre. Evitando culpabilizarlo mediante “mensajes tú”, por ejemplo, “es que tú eres un vago”. Pongámonos en que es verdad que el menor no rinde lo que podría, poniéndole una etiqueta negativa lo que conseguimos es que el menor se reafirme en su posición y se vuelva a comportar conforme a lo que piensan de él. “Si mis padres piensan que soy un vago, lo soy y sigo vagueando”. Sin embargo si le dejamos hablar y nos explica que esa asignatura no le gusta nada porque a él le gustan las letras ya hemos encontrado la causa de su bajo rendimiento: como no le gusta, no atiende, no se entera y cada vez se entera menos porque necesita unos conocimientos para comprender los siguientes. Una vez que le hemos dejado hablar pasaremos al siguiente paso.
En cuarto lugar, buscar una solución. Dependiendo de la edad buscaremos su colaboración a la hora de poner una solución, a los niños pequeños se les da la solución y a los adolescentes se les puede ir dejando participar en la toma de decisiones siempre guiando todo el proceso los padres y teniendo estos la última palabra. En estas “negociaciones” con los adolescentes vale más utilizar un modelo gano- ganas que un modelo gano-pierdes. Si le imponemos nuestra postura nos vamos a encontrar con un muro, con actitudes a la defensiva y se va a crear un ambiente poco propicio para la colaboración ya que el adolescente se va a frustar por no haber ganado y no va a querer colaborar en la resolución del problema. Si embargo si llegamos a un acuerdo en que las dos partes se vean beneficiadas, aunque los dos tengan que ceder en algo, el adolescente va a colaborar con una actitud más positiva y se va a comprometer ya que él ha puesto su granito de arena en el acuerdo. Aquí no habría frustración ya que ambas partes “ganan”.
Por último habría que poner en marcha la solución y evaluar su cumplimiento o no para realizar las modificaciones oportunas.
Las causas de las malas notas pueden ser variadas:
- Problemas emocionales: ansiedad, depresión, miedos.
Personas que se ponen muy nerviosas con los exámenes, personas que están depresivas y esto les genera una bajada en su rendimiento, personas que tienen miedo a suspender porque son muy perfeccionistas…
- Baja autoestima.
Personas que debido a que se consideran inferiores no son capaces de aprobar…
- Hábitos y técnicas de estudio inadecuadas.
Personas que se ponen a estudiar con distracciones, ruidos que les impiden concentrarse o no saben estudiar cada materia de manera diferente…
- Dificultades de atención, memoria, impulsividad.
Personas que se distraen con facilidad, que tienen problemas de memoria, que son demasiado impulsivos.
- Problemas de comportamiento: agresividad, desobediencia, rabietas, negativismo.
Personas que tienen actitudes o comportamientos incompatibles con el estudio…
- Dificultades familiares: separación, enfermedad, muerte de un familiar, problemas económicos.
Personas que han sufrido situaciones estresantes que le impiden centrarse en los estudios…
Cuando los padres sienten que el problema se les escapa de las manos y que no saben cómo afrontarlo es bueno y necesario pedir la ayuda de un profesional.
Los profesionales sabemos que a ninguna persona le gusta suspender aunque creamos que es un pasota o haga como que no le importa. A todos nos importa lo que piensan de nosotros y unos malos resultados académicos afectan negativamente a nuestra autoestima y tienen consecuencias a largo plazo si no se buscan soluciones eficaces.
Atenea Psicología te ayuda a buscar el origen y te orienta en su solución.
+ Info: 617159018 / ateneapsicologia@gmail.com / Posadas Córdoba España
jueves, 11 de julio de 2013
El arte de la relajación consciente
Colaborador: Ramón Luengo
El Secreto de gente como tú: Desarrollo del Potencial Humano, Coaching Creativo
E-mail: felizapesardetodo@gmail.com Web: clientesybeneficios.es Tel:34 619 24 55 47"Cuando se dominan los pequeños momentos, el gran momento está cerca". Cita Budista.
Estar relajado y consciente es un estado muy valioso porque sienta las bases de la calma y la conciencia diaria, hacerlo en cualquier situación es el equivalente mental a estar en forma y gozar de buena salud. Al relajarnos no sólo quitamos las tensiones y aflojamos el cuerpo, sino que también nos deshacemos de las preocupaciones mentales que llevaron a nuestro cuerpo a ponerse en tensión.
Muchas personas “olvidan o pierden” su capacidad de relajarse después de una circunstancia que ha provocado un fuerte estrés, o tras años de mantenerse en una tensión crónica, y se cuentan por millones las que necesitan tomar algún tipo de medicación para una función tan básica y natural como debiera ser dormir.
Esta incapacidad para relajarse fácilmente suele conducir a una pobre calidad de vida plagada de problemas de salud.
Esta incapacidad para relajarse fácilmente suele conducir a una pobre calidad de vida plagada de problemas de salud.
¿Qué es y qué no es relajarse?
Lo primero que debemos tener claro es qué es y qué no es relajarse.
Los talleres de gestión del estrés siempre los empiezo con dos preguntas, una de ellas es para saber qué asocian las personas que acuden al taller con la sensación de relajación y una de las respuestas más habituales es del tipo “estar en la bañera con música suave y mucha espuma”.
La mayoría de las personas tienden a asociar el estar relajado con estar en un lugar tranquilo con los ojos cerrados, sin hacer nada y dejando que la mente vaya de un lado para otro, con pensamientos tranquilos y agradables, en un estado entre el sueño y la fantasía, qué duda cabe que es un estado agradable al que a todo el mundo le gusta acceder y que, desde luego, es muy recomendable, aunque en realidad es un estado de cuerpo dormido y mente fuera de control.
Lo primero que enseño es que la relajación consciente es una facultad de la mente humana que aporta múltiples beneficios. Estar relajado y consciente es un estado muy valioso porque sienta las bases de la calma y la conciencia diaria, aprender a relajarse de manera consciente y hacerlo con rapidez, en cualquier situación es el equivalente mental a estar en forma y gozar de buena salud.
Al relajarnos no sólo quitamos las tensiones y aflojamos el cuerpo, sino que también nos deshacemos de las preocupaciones mentales que llevaron a nuestro cuerpo a ponerse en tensión.
Los talleres de gestión del estrés siempre los empiezo con dos preguntas, una de ellas es para saber qué asocian las personas que acuden al taller con la sensación de relajación y una de las respuestas más habituales es del tipo “estar en la bañera con música suave y mucha espuma”.
La mayoría de las personas tienden a asociar el estar relajado con estar en un lugar tranquilo con los ojos cerrados, sin hacer nada y dejando que la mente vaya de un lado para otro, con pensamientos tranquilos y agradables, en un estado entre el sueño y la fantasía, qué duda cabe que es un estado agradable al que a todo el mundo le gusta acceder y que, desde luego, es muy recomendable, aunque en realidad es un estado de cuerpo dormido y mente fuera de control.
Lo primero que enseño es que la relajación consciente es una facultad de la mente humana que aporta múltiples beneficios. Estar relajado y consciente es un estado muy valioso porque sienta las bases de la calma y la conciencia diaria, aprender a relajarse de manera consciente y hacerlo con rapidez, en cualquier situación es el equivalente mental a estar en forma y gozar de buena salud.
Al relajarnos no sólo quitamos las tensiones y aflojamos el cuerpo, sino que también nos deshacemos de las preocupaciones mentales que llevaron a nuestro cuerpo a ponerse en tensión.
Relajación en la vida diaria
La primera práctica que propongo en los talleres de gestión del estrés es aprender a relajarse de manera consciente y hacerlo con rapidez, evidentemente la primera vez lo hacemos en un lugar que “teóricamente” es tranquilo, con los ojos cerrados (algunos talleres son en sitios realmente tranquilos, en otros se oyen personas conversando en recepción, niños jugando en un parque cercano… Esto es lo que llamo “Relajación en la vida diaria”), pero con la práctica enseguida nos podremos relajar en los pequeños momentos: mientras comemos, hablamos, conducimos o incluso, mientras mantenemos una discusión. Al estar más relajados durante el día obtendremos enormes beneficios para nuestra salud.
Con la práctica podemos relajar el cuerpo y mantener la mente consciente en cualquier situación, os dejo un ejercicio que funciona muy bien cuando vamos con prisa y nos tenemos que parar en un semáforo en rojo, es una relajación sencilla concentrándonos en la respiración, mientras detectamos y disolvemos las tensiones de nuestro cuerpo, pruébalo y transforma tu modo de relacionarte con los semáforos, disfrútalos!
Con la práctica podemos relajar el cuerpo y mantener la mente consciente en cualquier situación, os dejo un ejercicio que funciona muy bien cuando vamos con prisa y nos tenemos que parar en un semáforo en rojo, es una relajación sencilla concentrándonos en la respiración, mientras detectamos y disolvemos las tensiones de nuestro cuerpo, pruébalo y transforma tu modo de relacionarte con los semáforos, disfrútalos!
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