viernes, 19 de agosto de 2011

Astrología versus Ciencia



El Autor Rafael Barrio

Lo siguiente es un diálogo por mail que tuve con una persona muy culta y un poderoso aficionado de la ciencia. Parecería que ciencia y astrología nunca se van a entender, pero por lo menos pueden charlar entre sí... un rato nomás.

Juan dice:

Rafael:

No intento polemizar. Sólo intento recoger opiniones acerca de las pseudociencias. Si vos podés enviarme argumentos opuestos a los de esta nota, los leeré con gusto.

Un abrazo
y viva la pluralidad

Archivo adjunto.

Rafael:

Bueno, ya lo leí. No era muy largo. Y tiene el estilo de muchos escritos que hablan de la astrología como una pseudociencia. Me gusta leer argumentos en contra de la astrología, se aprende mucho. Hay varios autores estadounidenses, ahora no recuerdo sus nombres, que son astrólogos y saben mucho de ciencia y astronomía, y presentan "los problemas de la astrología" de una forma muy elegante, sin intentar ni resolverlos ni por el hecho de ser problemáticos devastar la totalidad de la astrología.

Antes que nada ¿qué significa pseudociencia? Para contestar esto voy a utilizar la definición de Mario Bunge que aparece muy bien en este link.

En la primera línea de ese texto ya encuentro una respuesta a tu pedido: "Una seudociencia es un montón de macanas que se vende como ciencia."

Por lo tanto, el ser de la seudociencia no radica en la cosa signada como seudociencia, sino en una determinada forma de venta de la cosa que le adjudica la signatura de seudociencia. Es decir, no sería la astrología una seudociencia sino la forma en la que esta es vendida lo que hace de ella una seudociencia.

Y esto pasa con todo, mi madre era cosmetóloga y vendía tratamientos con cremas de la mejor calidad. El porcentaje de ganancia en la cosmética es sideral, es coherente vender un cosmético entre un 500% y 1000% más caro de lo que sale de costo. En el caso de que ella llegara a vender un cosmético que de costo le salía 10 pesos a 20 pesos (cosa que me parece honesta) nadie se la compraba porque eso querría decir que el mismo era malo. Si ella vendía esa misma crema a 100 pesos, entonces la crema era buena. En este caso la forma de venta (precio agregado, ropa, modos y prestancia del vendedor) efectivamente afectaba la sustancia del cosmético.
Y bunge tiene, desde mi opinión, toda la razón del mundo, cuando dice que la sustancia astrología (todo su cuerpo de conocimientos) es afectada por cómo esta es vendida. Yo lo viví en carne propia cuando acompañaba a mi madre a vender cosméticos, aunque obviamente fue con los cosméticos y no con la astrología.

Encarando la cosa desde otro concepto de seudociencia: "sistema o corpus de conocimiento que pretende ser un método científico y efectivamente no lo es". Te diría aquí que la astrología no pretende por sí misma ser científica. Estoy cansado de decir a mis alumnos y lectores que la astrología no es ni pretende ser CIENTÍFICA. LA ASTROLOGÍA NO ES UNA CIENCIA. Pero no es en sí misma tampoco una seudociencia porque EN SI MISMA NO PRETENDE SER CIENTÍFICA.

Ahora, si vos me preguntás respecto a los astrólogos, ufff, creo que si hay algo que me enseño de pluralidad (y viva la pluralidad!!) es la astrología, pues hay tantas corrientes como astrólogos. Nace un astrólogo y nace una corriente en astrología. Hay muchos que dicen que la astrología es una ciencia (que su método y su episteme es científica), bueno, en ese caso yo no te puedo ayudar brindándote argumentos opuestos a una nota que dice que la astrología no es científica. Deberías de preguntarle a algún astrólogo que vea a la astrología como una ciencia.

Acá te paso unos artículos que escribí sobre la astrología en sí misma, no sé si te serán de utilidad pero te los paso igual:

¿Determina la astrología nuestra manera de pensar?

Cósmos, hombre y cactus es la misma cosa.

La influencia del cosmos, un punto negro en la justificación astrológica. 

Besosss

Juan dice:

Magnífica tu respuesta. Sólo quisiera agregar una definición algo más seria de seudociencia que aparece en el Diccionario de Filosofía de Bunge, en donde se aclara que el riesgo reside en que la filosofía de la ciencia divague acerca de temas considerados científicos cuando en realidad no lo son:

Seudociencia: Doctrina o práctica carente de base científica, pero que se vende como científica. Ejemplos: grafología, caracterología, parapsicología, homeopatía, psicoanálisis, psicohistoria, ciencia creacionista y microeconomía neoclásica. Las seudociencias son excelentes piedras de toque para cualquier filosofía de la ciencia. Dime cuántas seudociencias compras y te diré cuánto vale tu filosofía de la ciencia.

Ahora bien si vos reconocés, y estoy de acuerdo con tu interpretación, que calificar de seudociencia a la astrología corresponde solo cuando se la intenta vender como ciencia sin serlo de verdad, ¿qué clase de conocimiento es entonces en sí misma? O es un conocimiento mítico (desde las supersticiones hasta las mitologías y las religiones monoteístas), o es conocimiento vulgar (cotidiano) o ingenuo, es decir un modo de conocer directo, superficial o aparente. ¿O más bien es una creencia?

Si es así, no tenemos nada que disputar. Concuerdo con vos, y aceptaré que se practique la astrología, siempre que se la intente despojar de su pretendida base científica. Como acepto la religión, cuando se la considera simplemente como una expresión de fe y no intenta explicar por intermedio de elementos sobrenaturales lo que las ciencias naturales explican cada vez mejor.
Prometo leer tus links en cuanto disponga de tiempo.

Un abrazo
Juan

Rafael:

“¿qué clase de conocimiento es entonces en sí misma? O es un conocimiento mítico (desde las supersticiones hasta las mitologías y las religiones monoteístas) , o es conocimiento vulgar (cotidiano) o ingenuo, es decir un modo de conocer directo, superficial o aparente. ¿O más bien es una creencia?”

Pensá en que me estás haciendo una pregunta condicionada, ya que la hacés desde lo científico, si yo caigo en responderte sin advertir esto estoy lisa y llanamente comprando el paradigma (porque en esto podemos no estar de acuerdo pero para mi la ciencia es un molde vacío por donde se pasean paradigmas que llenan momentáneamente el molde).
Imagináte que yo te pregunte a vos, no se a qué te dedicas pero supongamos que fueras arquitecto: Juan, ¿la arquitectura es un conocimiento virginiano o capricorniano? Es una práctica taurina, o es más bien un juego de planetas entre mercurio, saturno y Júpiter?

En fin, advertido esto prosigo. La astrología es un conocimiento en sí mismo desde el momento en que hay que estudiar mucho para conocerla. Pero no es un conocimiento que en sí mismo te permita conocer porque no tiene un método de verificación y exploración de la verdad como lo tienen muchas ciencias, pseudociencias, conocimientos, o como quieras llamarlos. La astrología al no tener una clara ontología no se opone ni a la más recalcitrante religión ni a la ciencia, podés ser mahometano y ser astrólogo, podés ser musulman, taoista, médico, etc... y ser astrólogo.
No es tampoco un conocimiento vulgar, pero si vulgarizable como lo es la ciencia, como lo es el psicoanálisis, como lo es todo en esta vida. Lo que se vulgariza, lamentablemente se estropea.
Recordemos que lo que el vulgo comprende por astrología está tan alejado de la astrología como lo que el vulgo comprende de muchísimas cosas. Cuando se ataca a la astrología desde su uso vulgar (horóscopos dominicales por ejemplo) es como atacar la teoría de Freud basándome en mi-amiga-me-dijo-el-otro-día-que-tuve-un-acto-fallido.

¿Creencia? Mmm toda creencia tiene una particularidad única que atañe a cualquier creencia, y esta particularidad es la exclusión directa o indirecta. Directa: Yo creo en Jesús, por lo tanto no creo en Alá. Indirecta: Yo creo en Jesús y que los demás crean en lo que quieran, a mi no me interesa, o también: yo se que la verdad está sólo en la ciencia, que lo demás exista pues no lo puedo evitar.
No, la astrología nunca puede ser una creencia.

Aclarado lo que la astrología no es, pasemos a lo que la astrología sí es:

Es una práctica.

Ahora, ¿es posible dirigir tu misma pregunta a una práctica?: “¿qué clase de conocimiento es entonces en sí misma? O es un conocimiento mítico (desde las supersticiones hasta las mitologías y las religiones monoteístas) , o es conocimiento vulgar (cotidiano) o ingenuo, es decir un modo de conocer directo, superficial o aparente. ¿O más bien es una creencia?”

Suponiendo de que si, te diría que es una práctica que se nutre sin duda del pensamiento mítico, también del pensamiento científico (kepler era un astrólogo que no toleraba la incongruencia científica del zodíaco, y proponía al astrólogo dedicarse sólo a las relaciones entre planetas, a los aspectos que los planetas forman entre sí en el cosmos), se nutre de los mitos o imágenes de la religión, muchísimo de la psicología. Pero si bien se nutre de cualquier conocimiento es a la vez independiente de cualquier conocimiento.

La astrología es una práctica que intentar ordenar la información de una forma tal que sea capaz de mostrar las conexiones entre sí de dicha información.
Te voy a poner un ejemplo que tal vez te parezca muy estúpido, pero no tengo otra opción ya que no tenés conocimientos astrológicos: Suponete que vienen dos personas y las dos me dicen que están profundamente enamoradas de su pareja. Una de ellas es de Libra y la otra de Cáncer. En la primera el concepto de "profundamente enamorada" seguramente implique que su pareja fue capaz de provocarle un estado del ser donde se siente estable y en equilibrio. En la segunda el concepto de "profundamente enamorada" seguramente implique que su pareja le aporta la confianza necesaria para construir un nido.
¿vos me preguntás como puede ser esto? Yo te contesto: no tengo la más pálida idea pero se da así. Y como se da así, la práctica astrológica hace que tu escucha se perfeccione de una forma increíble. Y como sabemos, hablar con alguien que es diestro en el arte de escuchar siempre es algo muy placentero, por eso el astrólogo es alguien con quien charlar es grato.
Juan, yo te pregunto a vos: ¿sabés de algún conocimiento de base científica que te perfeccione la escucha? Si sabés, me encantaría que lo compartas conmigo, ya que esas cosas me interesan mucho.

Besos

Juan dice:

Rafael:

Te pido me disculpas por no responder a tus mails (el anterior y el que dice: “te llegó mi respuesta”), pero creo que nunca nos vamos a entender, pues yo navego por la ciencia y vos navegás por otro territorio u océano que no puedo clasificar con claridad. Me parece que vos sacás el tema del terreno científico y si es así, no veo que tenga que rebatir o compartir tus ideas. Estamos hablando de cosas distintas y manejamos, en esta oportunidad, códigos distintos. De todos modos te acerco este adjunto, por si te interesa, No lo he leído, pero ya en las primeras líneas el autor dice que la astrología es una ciencia, por lo cual pienso que no comparte tus ideas al respecto.



Un abrazo
Juan

Aspectos Astrológicos

El Autor Rafael Barrio
Conjunción (0º). Es el aspecto que mejor y más fusiona las funciones planetarias. Energéticamente los planetas implicados están integrados, pero no necesariamente integrados a nivel psicológico. Considero a la conjunción el aspecto más importante y a destacar antes que ninguno. Empezar estudiando los aspectos de conjunción es la base para saber pensar el resto de los aspectos astrológicos. La conjunción o conjunciones muestran una dinámica planetaria en donde dos o más planetas están en una misma bolsa, y el trabajo de discriminación entre las funciones (planetas) implicados se hace más difícil. La conjunción es potencialmente un aspecto neutro. No me gusta decir que depende de los planetas implicados, sino más bien de las temáticas implicadas. Los planetas en conjunción salen juntos, no sale uno sin salir el otro, y esto puede ser una dificultad o una virtud, dependiendo el caso.

Semisextil (30º). Las funciones se sintetizan mostrándose a través del carácter. Indica rasgos claros de la personalidad. Tiende a manifestarse en el plano concreto. Da habilidades, por lo tanto indica ocupaciones y facilidades. Más semisextiles tiene la persona más transparente se muestra, ya que el semisextil tiende a manifestar los pensamientos y humores a través de la expresión.

Semicuadratura (45º). Inmovilidad, fijaciones mentales, obsesión. Disco rayado mental. Suele ser un indicador de lo que siempre está en la mente. En positivo, la fijación asegura perfeccionamiento. Por ejemplo, Van Gogh tenía este aspecto entre Mercurio (aries) y Neptuno (piscis), indica su obsesión por la pintura. La semicuadratura entre Marte y Venus indica muchas veces obsesión por el ser amado.

Sextil (60º). Este aspecto lleva a las funciones planetarias hacia el plano mental, de ahí que muchas veces tiende a realizar promesas que no se cumplen. Conceptualización. 3 o más Sextiles lleva a la persona a ser muy racional, van a encontrar muchos pensadores con 3 o más sextiles en su carta.

Cuadratura (90º). Foco de conflicto, las funciones se inhiben y se molestan entre sí. Tensión. Indecisiones y escisiones profundas. Conflictos internos (mientras que la oposición revela conflictos con lo externo).

Trígono (120º). Armonía entre las funciones. Integración natural. No debemos fiarnos demasiado del trígono, ya que en demasía puede convertirse en el peor aspecto, ya que tiende a hacer de la persona algo quedada. La integración natural nunca es tan potente como lo es la que es lograda por medio del trabajo consigo mismo. Los efectos de la integración de una cuadratura son muchísimos más beneficiosos que los de un trígono. Son portadores de tranquilidad y fluidez para la vida.

Sesquicuadratura (135º). Aquí sucede lo contrario que en el Quincucio. Las funciones se esclavizan una a la otra. Para que una sea tiene que estar presente la otra. Y esto se da, las más de las veces, de una forma conflictiva. Por ejemplo, en el caso de Sol Sesquicuadratura Luna, es posible que estableciendo la persona compromisos afectivos, se mueva como si estos no existieran, cosa que lo lleva a conflictos obvios con sus afectos (en este caso la identificación es con el sol y la luna un obstáculo, como un quiste con el cual convivir). El caso inverso sería que los afectos se muevan como si el nativo no existiera, mientras él persiste en lograr la atención que se merece (en este caso la identificación es con la luna, con mantener el compromiso, y el sol un obstáculo, el desinterés e individualismo con lo que se tiene que convivir)

Quincucio (150º). Varios astrólogos, entre ellos Tito Macia, coinciden en que en este aspecto sucede lo siguiente: cada una de las dos funciones planetarias implicadas se manifiesta armónicamente en la medida de que la otra es “sacrificada” o negada. Ambas funciones se resisten a convivir a la vez. Un ejemplo fácil y concreto se puede mencionar cuando el sol y la luna están en quincucio: existe la sensación muy profunda de que en situaciones familiares o de compromiso yo no soy, o no puedo ser quien quiero ser (el sol se sacrifica por la luna). O a la inversa, pasa de que yo soy una persona individual e independiente, en la medida de que puedo romper con esquemas familiares y compromisos con instituciones (la luna se sacrifica por el sol). Un caso de la última posibilidad es Krishnamurtti, indagando en su vida vemos claramente este caso.

Oposición (180º). Indica un conflicto entre planetas, donde uno de ellos será vivido como oposición a través del entorno. Este aspecto nos incita a congeniar, a equilibrar y saber movernos en situaciones de conflicto y antagonismo. Nos identificamos con uno de estos planetas de una forma tal que es negado el otro planeta, y es de esta forma que se torna u aspecto en principio conflictivo.

-© 2007- rafael barrio.